Los ataques israelíes en la Franja de Gaza se han intensificado desde que entró en vigor el alto el fuego entre Israel e Irán el pasado 8 de abril, según datos del Ministerio de Sanidad de Gaza y del monitor de conflictos Armed Conflict Location and Event Data (ACLED). Desde esa fecha, al menos 120 palestinos han muerto por ataques israelíes en el enclave, una cifra que revela una escalada significativa a pesar del fin de los bombardeos israelíes contra Irán.

La cifra eleva a un total de 41.636 los palestinos fallecidos desde el inicio de las hostilidades en octubre de 2023, según el recuento del Ministerio de Sanidad gazatí. Aunque el alto el fuego entre Israel e Irán, mediado por Estados Unidos, ha detenido los ataques mutuos entre ambos países, la violencia en Gaza no se ha detenido. La única tregua activa en el territorio es una pausa humanitaria local en la ciudad de Gaza y el norte de la Franja, acordada tras la campaña militar israelí de principios de año, que permitió la reapertura de algunos centros de salud y el regreso de equipos médicos.

Negociaciones estancadas

La escalada se produce en un contexto de negociaciones para una tregua más amplia entre Israel y Hamás. El mes pasado, Israel endureció las condiciones para un alto el fuego, exigiendo el desarme completo de Hamás y la reubicación de sus líderes fuera de Gaza, lo que frenó las conversaciones. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha instado a Israel a aceptar una tregua, pero el Gobierno israelí mantiene su postura.