La marina israelí interceptó este lunes al menos cuatro embarcaciones de la flotilla Global Sumud en aguas internacionales del Mediterráneo, según informaron fuentes de la organización humanitaria. Entre los ocupantes se encontraban varios ciudadanos marroquíes, lo que ha elevado la tensión diplomática entre Rabat y Tel Aviv.
La operación, que se produjo en la madrugada del 18 de mayo de 2026, tenía como objetivo impedir que la flotilla rompiera el bloqueo impuesto por Israel sobre la Franja de Gaza. Los barcos partieron desde distintos puertos europeos con ayuda humanitaria y activistas a bordo, en lo que la organización califica como un acto de desobediencia civil contra el cerco israelí.
Horas antes de la intercepción, dos participantes marroquíes, entre ellos Ayoub Ibnoulfassih, habían respondido a preguntas de medios locales desde sus respectivos barcos. «Somos los próximos», fue el último mensaje recibido de Ibnoulfassih, según ha trascendido en fuentes cercanas a la flotilla.
Repercusión diplomática entre Marruecos e Israel
La presencia de marroquíes en la flotilla introduce un factor de fricción en las relaciones bilaterales entre Marruecos e Israel, que se normalizaron plenamente en 2020 con el reconocimiento israelí de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. El Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí no ha emitido aún un comunicado oficial, pero fuentes diplomáticas citadas por la agencia MAP indicaron que Rabat sigue de cerca la evolución de los hechos.
Israel, por su parte, justifica la interceptación en virtud de su derecho a la seguridad nacional y a la prevención de lo que considera una violación del bloqueo naval de Gaza. La Armada israelí ha declarado que los barcos serán escoltados hasta el puerto de Ashdod, donde los activistas serán interrogados y posteriormente deportados.
Varias organizaciones de derechos humanos han condenado la acción y han instado a la comunidad internacional a presionar a Israel para que garantice la seguridad de los detenidos. La flotilla Global Sumud es la primera de su tipo desde 2010, cuando una operación similar terminó con la muerte de diez activistas a manos de las fuerzas israelíes.




