Tropas israelíes llevaron a cabo el miércoles una nueva incursión en la gobernación de Quneitra, en el suroeste de Siria, dentro de la zona desmilitarizada que separa los Altos del Golán ocupados del territorio sirio. Según denuncias de los pobladores locales, los soldados golpearon a dos civiles y atropellaron ovejas durante la operación en la aldea de Saida al-Hanout.
Los residentes explicaron que los militares israelíes ataron a dos jóvenes de la aldea, los golpearon durante un tiempo y luego los liberaron sin ofrecer ninguna explicación. Además, durante el registro, un vehículo militar arrolló varias ovejas pertenecientes a los vecinos, causando daños materiales y al ganado. La incursión se produjo en un contexto de tensiones crecientes en la frontera sirio-israelí, después de que Israel intensificara sus operaciones unilaterales en territorio sirio desde el debilitamiento del régimen de Bashar al-Asad.
Escalada en la zona desmilitarizada
La gobernación de Quneitra forma parte del Área de Separación establecida tras el acuerdo de alto el fuego de 1974 entre Siria e Israel. La zona, supervisada por la Fuerza de las Naciones Unidas de Observación de la Separación (UNDOF), ha sido escenario de repetidas violaciones israelíes en los últimos meses. Israel justifica estas incursiones alegando necesidades de seguridad fronteriza y la prevención de incursiones hostiles, pero las autoridades sirias denuncian que se trata de violaciones de su soberanía y del derecho internacional.
La comunidad internacional, ocupada en otros conflictos regionales, no ha tomado medidas concretas para detener estas actuaciones. La incursión del miércoles se suma a una serie de operaciones israelíes que incluyen bombardeos y registros en el sur de Siria, en un momento en el que el país árabe sigue sumido en una profunda crisis política y económica tras años de guerra civil.




