El Ministerio de Defensa de Israel ha descartado este jueves la retirada de sus tropas del sur de Líbano, contradiciendo las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien un día antes había afirmado que la retirada israelí sería inminente. La posición israelí se produce en medio de la continuación de las demoliciones de viviendas y la persistencia de la ocupación en la zona fronteriza, según fuentes oficiales israelíes.
La negativa israelí a retirarse contrasta con el optimismo mostrado por Trump y por el embajador estadounidense Michel Issa, quien había asegurado que el marco para la retirada se estaba implementando y que Israel comenzaría el repliegue una vez se fijara un cronograma. Sin embargo, el Ministerio de Defensa israelí ha descartado cualquier calendario acordado para la salida de las tropas.
Demoliciones y ocupación en el sur de Líbano
Las demoliciones de viviendas y otras estructuras continúan en el sur de Líbano, una zona que permanece bajo control militar israelí desde la ofensiva lanzada en 2024. Las autoridades israelíes justifican estas acciones como necesarias para eliminar infraestructura de Hezbolá, la milicia libanesa apoyada por Irán.
La decisión de Israel de mantener su presencia militar en Líbano subraya las diferencias entre ambos aliados en una cuestión clave para la estabilidad del Mediterráneo oriental. Trump, que durante su campaña electoral prometió poner fin a las guerras en Oriente Próximo, se ha visto desautorizado por el gobierno israelí apenas 24 horas después de sus declaraciones.
El gobierno libanés ha reiterado su demanda de una retirada total de las fuerzas israelíes como condición previa para cualquier negociación. Por el momento, la postura israelí parece firme y no se vislumbra un acuerdo inmediato que permita el repliegue de las tropas.




