El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha afirmado este miércoles que el plan para expulsar a los palestinos de la Franja de Gaza se implementará en el momento oportuno, según declaraciones recogidas por medios locales. Katz describió la operación como un proceso de «emigración voluntaria», aunque diversos organismos internacionales la califican como un acto de limpieza étnica.

Declaraciones en el contexto de la guerra

Las palabras del ministro se enmarcan en la ofensiva militar israelí sobre Gaza, que continúa desde octubre de 2023. Katz señaló que la expulsión de la población palestina responde a una estrategia a largo plazo, sin precisar fechas ni cifras de afectados. La comunidad internacional, incluida la ONU, ha condenado reiteradamente estas políticas, considerándolas contrarias al derecho internacional humanitario.

Katz realizó estas declaraciones durante un comunicado sobre la muerte de Mohammed Odeh, un palestino abatido por un ataque aéreo israelí, cuyo papel en el conflicto no fue detallado por el ministerio. La expresión «momento adecuado» ha generado alarma entre las organizaciones de derechos humanos, que temen una escalada de las deportaciones forzadas.

Reacciones internacionales y perspectivas

Hasta el momento, ni el gobierno de Estados Unidos ni la Unión Europea se han pronunciado oficialmente sobre las últimas declaraciones de Katz. Egipto y Jordania, países fronterizos con Israel, han rechazado previamente cualquier plan que implique el desplazamiento masivo de palestinos hacia sus territorios. Analistas consideran que la implementación del plan podría agravar la crisis humanitaria en Gaza, donde ya se cuentan más de 40.000 muertos desde el inicio de la guerra, según fuentes palestinas.