El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunció este sábado que las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) se preparan para un despliegue de largo plazo en la zona de seguridad en el sur de Líbano. La medida, según Katz, se mantendrá hasta que se complete el desarme de Hezbolá y la implementación de los acuerdos pendientes.
La declaración, realizada el 27 de junio de 2026, supone un cambio en la estrategia militar israelí en la frontera norte, que hasta ahora había contemplado operaciones temporales. El ministro no precisó la duración prevista del despliegue ni el número de efectivos que permanecerán en la zona.
Un punto de fricción regional
El sur de Líbano es una región controlada en gran medida por Hezbolá, el grupo armado chií libanés respaldado por Irán, con el que Israel ha mantenido numerosos enfrentamientos desde la invasión israelí de 2006. La presencia israelí a largo plazo podría incrementar las tensiones en la frontera, donde ya se han registrado intercambios de fuego esporádicos en los últimos meses.
Según fuentes militares israelíes citadas por la prensa local, el IDF reforzará sus posiciones defensivas y mantendrá patrullas regulares en la zona de seguridad, que incluye áreas al norte de la frontera internacional reconocida por la ONU. La decisión se produce en un contexto de estancamiento diplomático con Líbano, que no ha logrado avanzar en el desarme de Hezbolá exigido por la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU.
El anuncio de Katz ha sido recibido con cautela por parte de las autoridades libanesas, que consideran la presencia israelí una violación de su soberanía. Hezbolá, por su parte, no ha emitido una respuesta oficial hasta el cierre de esta edición, pero analistas regionales señalan que la medida podría provocar una escalada en la frontera.




