Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han bombardeado tres puestos de mando de Hezbolá en el sur de Líbano, según informó el Ejército israelí este lunes. El ataque se produce en respuesta a lo que Tel Aviv califica como violaciones del alto el fuego por parte del grupo chií libanés, en un nuevo episodio de tensión en la frontera.

El comunicado castrense detalla que las FDI demolieron además un túnel cercano a la localidad de Majdal Zoun, utilizado por Hezbolá para almacenar armamento, incluyendo drones, ojivas y explosivos que —según la versión israelí— estaban destinados a atacar territorio israelí. No se han reportado víctimas en la operación.

El cese al fuego, vigente desde hacía meses, se ha visto erosionado por continuas acusaciones mutuas de incumplimiento. Israel sostiene que Hezbolá no ha retirado su infraestructura militar del sur del Líbano, mientras que Beirut y la milicia denuncian incursiones y sobrevuelos israelíes.

La acción militar de este lunes representa una escalada significativa, ya que es la primera vez en semanas que las FDI atacan directamente puestos de mando de Hezbolá. Analistas regionales apuntan que la respuesta de Hezbolá podría determinar si la situación deriva en un conflicto abierto o se mantiene dentro de los márgenes de la tensión controlada.

El gobierno libanés no ha emitido una declaración oficial hasta el momento, pero fuentes de seguridad en Beirut han condenado la operación como una violación de la soberanía libanesa. La comunidad internacional, por su parte, sigue con preocupación la evolución de los acontecimientos en una región ya frágil.