El Ejército israelí ha bombardeado este jueves la ciudad de Tiro, en el sur de Líbano, un día después de declarar zona de combate todo el territorio libanés situado al sur del río Zahrani. La escalada militar se produce en vísperas de una reunión prevista para el viernes entre ambos países en el Pentágono, así como de las negociaciones programadas para los próximos 2 y 3 de junio bajo patrocinio estadounidense.
El anuncio israelí, realizado el miércoles, abarca una amplia franja del sur del país, incluyendo áreas densamente pobladas. La declaración de zona de combate implica que el Ejército israelí considera legítimo atacar cualquier objetivo militar en esa región, lo que ha disparado la tensión con el gobierno libanés y con Hezbolá, la milicia chií que controla amplias zonas del sur de Líbano.
Los bombardeos sobre Tiro, una ciudad costera histórica, han causado daños materiales, aunque aún no se han reportado víctimas mortales. Fuentes del Ejército israelí han confirmado a la prensa que los ataques se dirigieron contra infraestructura de Hezbolá, sin precisar más detalles. Por su parte, el gobierno libanés ha condenado los bombardeos y ha solicitado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU.
La escalada se produce en un contexto de creciente tensión en la frontera entre Israel y Líbano, con intercambios de fuego cada vez más frecuentes desde el estallido de la guerra en Gaza. La comunidad internacional ha expresado su preocupación por una posible guerra abierta entre ambos países, que arrastraría a toda la región.




