El ejército israelí ha atacado este 9 de junio de 2026 la ciudad de Tiro, en el sur del Líbano, causando muertos y heridos. El bombardeo, que se produce en el marco de la escalada del conflicto entre Israel y Hizbulá vinculada a la guerra en Gaza, ha llevado a las autoridades israelíes a pedir a los residentes que desalojen la urbe. Antes del inicio de la guerra, Tiro albergaba a 200.000 habitantes, según datos de la ONU.

Una ciudad chiita clave en el conflicto

Tiro, situada a unos 35 kilómetros de la frontera con Israel, es una de las localidades más importantes del sur libanés. Su población es predominantemente chiita, aunque parte de sus habitantes niega que Hizbulá opere directamente en la ciudad. El ataque israelí se enmarca en una ofensiva más amplia contra posiciones del partido-milicia chiita en el sur del Líbano, que se ha intensificado desde el inicio de la guerra en Gaza. Fuentes militares israelíes han confirmado que el objetivo era destruir infraestructura de Hizbulá, pero los bombardeos han afectado a zonas residenciales en el centro de la ciudad.

El bombardeo de Tiro, un enclave costero declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, eleva la tensión en una frontera que ya experimenta intercambios de fuego casi diarios. Según la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (FPNUL), los ataques israelíes han desplazado a más de 60.000 personas en el sur del país desde octubre de 2023. La comunidad internacional ha mostrado su preocupación por el riesgo de una guerra abierta entre Israel y Hizbulá, que podría desestabilizar aún más la región. El Ministerio de Exteriores de Líbano ha condenado el ataque como una violación flagrante de la soberanía libanesa y ha solicitado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU.