La Fuerza Aérea israelí ha llevado a cabo ataques aéreos contra objetivos militares en el oeste y el centro de Irán, según confirmó el portavoz militar israelí (IDF) en la madrugada del 8 de junio de 2026. «La Fuerza Aérea israelí ha atacado blancos militares en el oeste y el centro de Irán», declaró el ejército, sin precisar de inmediato más detalles sobre el alcance de la operación.

En respuesta, el comando de Hazrat Khatam al-Anbiya, el cuartel general de las fuerzas armadas iraníes, anunció oficialmente el inicio de una operación de represalia contra Israel, según informó la agencia estatal IRNA. La escalada se produce horas después de que Israel bombardeara el barrio beirutí de Dahieh, feudo del partido-milicia chií libanés Hizbulá, aliado de Teherán.

Escalada directa entre Israel e Irán

Este intercambio de ataques supone una escalada cualitativa en el conflicto de Oriente Próximo, al implicar ataques israelíes directos sobre territorio iraní. Hasta ahora, la confrontación entre ambos países se había desarrollado principalmente mediante ataques atribuidos a Israel contra objetivos iraníes en Siria o contra el programa nuclear de la República Islámica, así como mediante ataques de milicias proiraníes contra territorios israelíes.

Israel, que tradicionalmente no reconoce oficialmente sus operaciones en Irán, ha reivindicado esta vez los bombardeos. Los blancos en el oeste y centro de Irán podrían incluir instalaciones militares, lanzaderas de misiles o centros de investigación vinculados al cuerpo de los Guardianes de la Revolución.

La respuesta iraní, anunciada desde el cuartel general de Hazrat Khatam al-Anbiya —la estructura de mando creada para coordinar las fuerzas regulares y los Guardianes de la Revolución—, abre la puerta a una nueva fase de enfrentamiento directo entre ambos países, lo que eleva el riesgo de una guerra regional de consecuencias impredecibles.

La comunidad internacional ha reaccionado con llamamientos a la contención. Naciones Unidas, la Unión Europea y varios países árabes han instado a ambas partes a detener las hostilidades, mientras Estados Unidos, aliado clave de Israel, ha reiterado su compromiso con la seguridad israelí sin confirmar si tuvo conocimiento previo de los ataques.