Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) reanudaron este domingo los ataques aéreos contra el sur de Beirut, en el contexto de la guerra abierta con Irán que ya cumple 107 días. Los bombardeos se producen mientras Estados Unidos e Irán negocian un posible acuerdo de paz que, según Teherán, debe incluir el cese de hostilidades en todos los frentes, incluido el Líbano.

Negociaciones paralelas

Según fuentes diplomáticas, la delegación iraní ha condicionado cualquier pacto con Washington a que se ponga fin a la guerra en todos los escenarios donde participa Israel. La postura de Teherán choca directamente con la ofensiva israelí, que busca presionar a Hezbolá en territorio libanés.

Teherán ha dicho que cualquier acuerdo para terminar la guerra con Irán debe incluir el fin de la guerra en todos los frentes, incluido Líbano.

El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió que las acciones hostiles de Israel podrían sabotear las negociaciones en curso. La Casa Blanca mantiene contacto con ambas partes para tratar de alcanzar un alto el fuego que englobe tanto el frente iraní como el libanés.

Los bombardeos israelíes se centraron en el sur de Beirut, bastión de la milicia chií Hezbolá, aliada de Irán. Las FDI no han confirmado oficialmente el objetivo exacto de los ataques, aunque fuentes militares indican que se trata de una operación para debilitar la capacidad de lanzamiento de cohetes del grupo proiraní.

La coincidencia de bombardeos y negociaciones refleja la complejidad del conflicto, donde la presión militar israelí coexiste con los esfuerzos diplomáticos. El día 107 de la guerra ha dejado al menos 12 víctimas mortales en el sur de Beirut, según informes preliminares de agencias humanitarias. Mientras tanto, las conversaciones entre Washington y Teherán continúan en una capital europea no revelada, sin que por ahora se haya anunciado un avance sustancial.