El ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, ordenó el martes la destrucción total de una aldea beduina palestina en Cisjordania ocupada, en un movimiento que presentó como represalia directa por la orden de arresto que la Corte Penal Internacional (CPI) ha emitido contra altos cargos israelíes, incluido él mismo.
Una comunidad beduina en el punto de mira
La aldea afectada, cuya ubicación exacta no ha sido precisada, alberga a una comunidad beduina palestina en territorio cisjordano bajo ocupación israelí. La orden de Smotrich, según confirmó su oficina, implica el desalojo forzoso y la demolición de todas las estructuras, una medida que organizaciones de derechos humanos califican como castigo colectivo y violación del derecho internacional humanitario.
El ministro justificó la acción como respuesta directa a la decisión de la CPI de solicitar su arresto, en un contexto de creciente tensión entre Israel y la justicia internacional.
Choque con la CPI y escalada sobre el terreno
La orden de arresto contra Smotrich y otros funcionarios israelíes fue anunciada por la Fiscalía de la CPI el pasado mes, acusándolos de crímenes de guerra y contra la humanidad en los territorios palestinos ocupados. La respuesta del Gobierno israelí ha sido rechazar la competencia del tribunal y redoblar las medidas de presión sobre las comunidades palestinas, según denunció la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) en un comunicado el miércoles.
La destrucción de la aldea beduina se suma a una serie de acciones punitivas que, según fuentes de la media luna roja palestina, han desplazado a más de 500 personas en Cisjordania en lo que va de año. La comunidad internacional, incluida la Unión Europea, ha condenado la medida, aunque sin anunciar sanciones concretas contra el Gobierno de Benjamín Netanyahu.




