El Ejército israelí ha difundido un mapa del sur de Líbano que muestra una incursión terrestre más amplia de la que hasta ahora había reconocido, mientras prosiguen los bombardeos sobre el país vecino. La medida contradice el acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán que insta al cese de los ataques contra la milicia chií Hezbolá, así como los repetidos llamamientos del presidente estadounidense, Donald Trump, a Tel Aviv para que detenga la ofensiva.

El nuevo mapa, publicado por las fuerzas armadas israelíes, delimita una zona de ocupación que se adentra varios kilómetros al norte de la línea previamente establecida. En un comunicado, el Ejército justificó la ampliación como una operación necesaria para “continuar eliminando amenazas” en territorio libanés, sin precisar un calendario para la retirada.

La publicación del mapa coincide con nuevas incursiones aéreas y de artillería sobre localidades del sur del Líbano. Según fuentes libanesas, al menos tres localidades han sido alcanzadas por bombardeos en las últimas horas, aunque no se han reportado víctimas mortales de forma inmediata.

El acuerdo entre Washington y Teherán, alcanzado tras semanas de negociaciones indirectas, contempla un alto el fuego en la frontera israelo-libanesa a cambio de la retirada de las fuerzas de Hezbolá al norte del río Litani. Sin embargo, Israel mantiene su postura de no aceptar condiciones que, según su Ejecutivo, no garanticen la seguridad de sus ciudadanos en la zona norte del país.

El Gobierno libanés ha denunciado la escalada como una violación de su soberanía y ha anunciado que presentará una queja formal ante la ONU. La operación israelí, que comenzó a principios de mes, ha desplazado a miles de civiles en el sur del Líbano, según la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados.