El operador estadounidense de satélites Iridium ha anunciado la adquisición del 61% restante de Aireon que no controlaba, en una operación valorada en 366,7 millones de dólares (unos 337 millones de euros). El acuerdo, cerrado el 15 de mayo de 2026, integra bajo un mismo techo la única red mundial de vigilancia aérea basada en el espacio y la constelación de satélites que la sustenta.

En una conferencia de prensa, los ejecutivos de ambas compañías, Matt Desch y Don Thoma, presentaron la operación como un paso firme hacia la creación de una red única que aúne vigilancia, comunicaciones y navegación para la seguridad de la aviación global. La compra reduce la dependencia de radares terrestres y promete cobertura en tiempo real sobre océanos y zonas remotas, donde hasta ahora el seguimiento aéreo era limitado.

Un movimiento estratégico en el sector satelital

Aireon, fundada en 2014, opera su sistema de identificación automática de aeronaves (ADS-B) a bordo de la constelación de satélites de Iridium. Desde su puesta en marcha en 2019, la red ha permitido a los controladores aéreos rastrear vuelos en cualquier punto del planeta, incluidos los corredores oceánicos del Atlántico Norte y el Pacífico. Iridium ya poseía el 39% de la empresa; la adquisición del resto supone un control total sobre la tecnología y los datos generados, según explicó la compañía en un comunicado.

El precio de 366,7 millones de dólares se pagará en efectivo y deuda asumida, y se espera que la transacción cierre en el tercer trimestre de 2026, pendiente de las aprobaciones regulatorias habituales. La operación ha sido bien recibida por los analistas del sector, que ven en ella una consolidación lógica en un mercado donde la vigilancia espacial se ha convertido en un activo crítico para la seguridad aérea mundial.