El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán afirmó este lunes 11 de mayo que el país está abierto a mantener conversaciones con Estados Unidos sobre su programa nuclear en el futuro, en una señal de posible apertura diplomática en medio de la creciente presión militar sobre Teherán.
El portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baghaei, declaró que «Irán no descarta celebrar conversaciones con Estados Unidos sobre el asunto nuclear en el futuro» y que está preparado para abordarlo «cuando llegue el momento». La declaración supone un leve giro en la retórica de Teherán, que hasta ahora había rechazado cualquier negociación directa mientras persistieran las sanciones y la amenaza militar.
Contexto de presión y ventana diplomática
La oferta se produce en un escenario de máxima tensión. Estados Unidos mantiene una importante presencia militar en la región del golfo Pérsico y ha intensificado las sanciones contra la economía iraní. A su vez, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha alertado de que Irán enriquece uranio al 60%, muy por encima del límite del 3,67% fijado en el acuerdo nuclear de 2015, del que Washington se retiró en 2018.
La postura iraní podría interpretarse como un intento de ganar tiempo o de sondear la disposición de la Administración estadounidense a retomar las conversaciones. «No hay condiciones previas, pero el momento es crucial», señalaron fuentes diplomáticas en Teherán. Por el momento, la Casa Blanca no ha respondido oficialmente a la declaración iraní.
El anuncio se produce días después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, reiterara su disposición a negociar un nuevo acuerdo nuclear, aunque sin detallar condiciones. Mientras tanto, el programa nuclear iraní sigue avanzando: según el último informe del OIEA, Irán posee ya más de 200 kilogramos de uranio enriquecido al 60%, suficiente, en teoría, para fabricar varias armas nucleares si se enriqueciera aún más. Teherán insiste en que su programa tiene fines pacíficos.




