La tensión en Oriente Medio ha experimentado un nuevo y grave repunte este 7 de junio, cuando Irán lanzó misiles contra Israel desde su propio territorio, según han confirmado fuentes de seguridad regionales. Se trata del primer ataque directo de Irán contra Israel desde el alto el fuego del pasado 8 de abril, una acción que rompe la dinámica de enfrentamiento por proxys y eleva el riesgo de una guerra abierta entre ambas potencias.

Ruptura del alto el fuego

El ataque, que tuvo lugar el domingo por la noche, supone una escalada cualitativa en el conflicto latente. Hasta ahora, Irán había evitado atacar directamente suelo israelí, utilizando en su lugar a grupos aliados en Líbano, Siria y Gaza. Fuentes diplomáticas consultadas por agencias internacionales señalan que el lanzamiento de misiles desde territorio iraní representa un cambio de estrategia que podría arrastrar a actores internacionales como Estados Unidos y la OTAN a una intervención directa.

El primer ataque directo de este tipo entre las partes desde el alto el fuego del 8 de abril podría poner en riesgo el proceso de paz.

Por el momento, no se han precisado el número exacto de misiles lanzados ni las posibles víctimas o daños materiales. El ejército israelí ha activado sus sistemas de defensa aérea, mientras que el Gobierno de Benjamín Netanyahu ha convocado una reunión urgente del gabinete de seguridad para evaluar la respuesta.

Reacciones internacionales

Estados Unidos, principal aliado de Israel, ha condenado el ataque y ha ofrecido apoyo logístico y de inteligencia a su socio. El Consejo de Seguridad de la ONU ha sido convocado para una sesión de emergencia. La comunidad internacional teme que esta acción desencadene una guerra regional de consecuencias imprevisibles.

El proceso de paz, que desde abril parecía encaminado a una distensión, queda ahora en entredicho. El alto el fuego del 8 de abril había sido mediado por actores internacionales y contemplaba la reducción de las hostilidades y el intercambio de prisioneros. El ataque del 7 de junio supone un golpe mortal a ese marco.