Al menos 14 personas murieron el lunes en ataques israelíes contra el sur de Líbano, según informó el Ministerio de Salud libanés. La cifra aún es parcial, mientras continúan las labores de rescate entre los escombros. Los bombardeos se producen después de que Irán amenazara con represalias si Israel mantenía sus operaciones militares en territorio libanés.

En paralelo, el grupo chií Hezbolá afirmó haber atacado a tropas israelíes dentro de Líbano, en el marco de la creciente violencia fronteriza. El intercambio de fuego se intensifica desde hace semanas, con incursiones israelíes en el sur del país y ataques con cohetes desde Líbano hacia el norte de Israel.

Amenaza iraní y movimiento militar estadounidense

Irán advirtió la víspera de que volvería a atacar a Israel si los bombardeos continuaban, elevando el tono de una crisis regional que preocupa a la comunidad internacional. Mientras tanto, un helicóptero Apache del Ejército de Estados Unidos cayó cerca del estrecho de Ormuz en circunstancias aún por esclarecer. Sus dos tripulantes fueron rescatados con vida y, según el presidente estadounidense, Donald Trump, se encuentran bien.

El estrecho de Ormuz, punto estratégico por el que transita gran parte del petróleo mundial, sigue siendo escenario de tensiones entre Teherán y Washington. La coincidencia temporal de los incidentes alimenta las especulaciones sobre una posible escalada más amplia en Oriente Medio.

El Ministerio de Salud libanés no precisó si entre las víctimas mortales hay civiles o combatientes de Hezbolá. La ONU y varios países europeos han instado a la moderación, mientras la población civil del sur de Líbano sufre las consecuencias de los enfrentamientos.