El Gobierno de Irán ha inaugurado este 12 de junio el Centro Oncológico de Irán en Teherán, calificado como el más grande de Asia Occidental. La apertura se produce en plena escalada de hostilidades con Estados Unidos e Israel, que continúan lanzando bombardeos y misiles sobre la república islámica, según fuentes oficiales iraníes.

El nuevo complejo sanitario, destinado a ofrecer tratamiento oncológico avanzado, supone un hito en la capacidad de resiliencia del país ante la crisis regional. «El centro se ha lanzado incluso mientras EE.UU. e Israel seguían lloviendo bombas sobre la república islámica», señalaron las autoridades durante la ceremonia de apertura, en un mensaje que subraya la determinación de Teherán por mantener su soberanía sanitaria.

Un proyecto sanitario en medio del conflicto

La inauguración del centro oncológico refleja la apuesta del Gobierno iraní por fortalecer el sistema público de salud, a pesar del impacto de las sanciones internacionales y la presión militar exterior. El complejo, que alberga equipos de última generación, pretende convertirse en un referente regional para el diagnóstico y tratamiento del cáncer, una de las principales causas de muerte en el país.

Analistas citados por la agencia estatal iraní destacan que la apertura en plena escalada bélica envía una señal de normalidad institucional y capacidad de gestión, en contraste con la narrativa de aislamiento promovida por sus adversarios. El centro cuenta con más de 200 camas y unidades de radioterapia, quimioterapia y cirugía oncológica, según el Ministerio de Sanidad iraní.