El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, ha emitido un decreto para acelerar las importaciones de bienes desde Rusia y otros países limítrofes, según informó este viernes el servicio de prensa de la presidencia iraní. La medida busca aumentar la resiliencia económica del país frente a las sanciones internacionales y profundizar la integración regional al margen de los canales occidentales.

El decreto, firmado el 29 de mayo de 2026, ordena a los ministerios de Industria, Comercio y Exteriores coordinar los mecanismos logísticos y aduaneros para agilizar los flujos comerciales con los vecinos de Irán. Aunque el texto no precisa volúmenes ni plazos concretos, la decisión refuerza la alianza estratégica entre Teherán y Moscú, ambos bajo presión de sanciones estadounidenses y europeas.

La orden de Pezeshkian se enmarca en una estrategia más amplia de diversificación de socios comerciales impulsada por el régimen iraní. En los últimos años, Irán ha aumentado sus intercambios con Rusia, China y países de Asia Central y el Cáucaso, mientras que el comercio con Europa ha caído drásticamente. El decreto llega en un contexto de endurecimiento de las sanciones occidentales contra Teherán por su programa nuclear y su apoyo a grupos armados en Oriente Próximo.

Analistas iraníes consultados por la agencia rusa Sputnik señalan que la medida busca evitar desabastecimientos y controlar la inflación, que según datos del Banco Central de Irán supera el 40% interanual. La integración económica con Rusia y los vecinos regionales es vista por Teherán como una vía para eludir las restricciones financieras impuestas por Washington y Bruselas.

El decreto no especifica qué bienes se priorizarán, pero fuentes cercanas al Ministerio de Industria indican que se centrará en materias primas, maquinaria industrial y productos agrícolas. Irán ya había firmado acuerdos con Rusia para el suministro de trigo y combustible en 2025, y ahora se espera que el flujo se intensifique.