Irán ha reiterado este sábado que las conversaciones con Estados Unidos sobre un acuerdo definitivo solo comenzarán una vez que se haya implementado el cese de las hostilidades, según ha declarado el portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baghaei. La postura de Teherán se apoya en el artículo 13 del memorando de entendimiento que rige las negociaciones, el cual establece que el pacto final no se discutirá hasta que se cumplan cinco condiciones previas, con el alto el fuego como primera exigencia.
“No hemos olvidado la experiencia anterior”, afirmó el portavoz, en referencia a las conversaciones previas con Washington que se frustraron sin que se materializaran los compromisos adquiridos. La declaración supone un endurecimiento de la posición iraní en un momento en que las reuniones entre ambas partes se han intensificado, sin que se haya fijado aún un calendario para la próxima ronda.
Las condiciones de Teherán
El artículo 13 del memorando, según la lectura del Gobierno iraní, vincula el inicio de la negociación del acuerdo definitivo a la implementación íntegra de lo pactado en fases anteriores. El primer punto de esa lista es el cese de las hostilidades en todos los frentes, incluido el Líbano, donde Hezbolá mantiene una tensión latente con Israel. Para Teherán, cualquier avance hacia un pacto global pasa por verificar que Washington cumple lo acordado, especialmente en lo que respecta al alto el fuego regional.
No hemos olvidado la experiencia anterior, y el artículo 13 establece de manera inequívoca que las negociaciones para el acuerdo definitivo solo comenzarán una vez implementadas las cinco condiciones, entre ellas el cese de las hostilidades.
La insistencia de Irán en la implementación previa refleja la desconfianza acumulada durante las administraciones estadounidenses anteriores, que abandonaron acuerdos como el JCPOA. Ahora, con las conversaciones en curso, la parte iraní busca garantías de que cualquier nuevo pacto no quede en papel mojado. Las condiciones, además del alto el fuego, incluyen aspectos que la diplomacia iraní no ha detallado públicamente, aunque fuentes próximas a las negociaciones apuntan a que abarcan alivio de sanciones y garantías de no agresión.




