Irán ha duplicado el número de ejecuciones durante 2025, convirtiéndose en el segundo país del mundo con más condenas a muerte, solo por detrás de China, según el informe anual de Amnistía Internacional presentado este miércoles. El organismo de derechos humanos documenta un aumento histórico en la aplicación de la pena capital respecto a 2024, en un contexto de creciente tensión regional y endurecimiento de la represión interna.
Cifras récord en un año de represión
El informe de Amnistía Internacional señala que las ejecuciones en Irán se han más que duplicado en 2025, alcanzando cifras que no se registraban desde hace años. El país persa ocupa ahora el segundo puesto mundial en número de ejecuciones, superado únicamente por China, que mantiene su tradicional liderazgo en esta estadística.
La pena capital se ha convertido en una herramienta para intentar silenciar la disidencia en Irán, en medio de la creciente tensión regional y del endurecimiento de la represión interna.
El informe, titulado Death Sentences and Executions 2025, atribuye este incremento a la inestabilidad regional y a la voluntad del régimen iraní de enviar un mensaje de mano dura en un contexto de protestas y conflictos geopolíticos. La organización advierte de que el uso de la pena de muerte se ha disparado en los últimos meses, coincidiendo con el auge de la tensión en Oriente Próximo y las sanciones internacionales contra Teherán.
El informe de Amnistía Internacional, basado en datos oficiales y fuentes de la sociedad civil, ha sido recibido con preocupación por los organismos internacionales de derechos humanos. Se espera que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU debata el asunto en su próxima sesión, mientras que varios países de la Unión Europea ya han condenado el aumento de las ejecuciones en Irán.




