El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves 11 de junio que su país e Irán podrían firmar un acuerdo de paz «este mismo fin de semana», posiblemente en Europa, que permitiría reabrir el estrecho de Ormuz a la navegación internacional. Sin embargo, el Gobierno iraní desmintió tajantemente la existencia de negociaciones en curso y reiteró que no cederá en sus «líneas rojas».
Declaraciones cruzadas
Trump, en declaraciones a la prensa en la Casa Blanca, aseguró: «Podríamos firmar un acuerdo este fin de semana». El presidente estadounidense no ofreció detalles sobre el contenido del posible pacto ni sobre la sede de la reunión, aunque fuentes de la Administración apuntaron a un país europeo como escenario. La Casa Blanca no ha confirmado oficialmente la información.
El Gobierno iraní afirmó en un comunicado que «no ha tomado una decisión final sobre un acuerdo» y que las declaraciones de Trump «carecen de fundamento».
La postura de Teherán contrasta con el optimismo mostrado por el presidente estadounidense, que lleva semanas insistiendo en su disposición a negociar un fin de las hostilidades en la región del golfo Pérsico. Irán, por su parte, mantiene su exigencia de que cualquier acuerdo debe incluir el levantamiento total de las sanciones económicas impuestas por Washington.
Implicaciones geopolíticas y energéticas
Un eventual acuerdo entre ambas potencias tendría efectos inmediatos en los precios del petróleo, la postura de la Unión Europea y la OTAN en Oriente Medio, y la posición de Marruecos como socio energético alternativo para España. La reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, aliviaría las tensiones en los mercados energéticos globales y reduciría la dependencia europea de suministros alternativos.
La portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, en una comparecencia ante los medios, subrayó que «no hay tal acuerdo» y que cualquier información sobre una firma inminente es «propaganda estadounidense». Fuentes diplomáticas en Viena, donde se han celebrado conversaciones indirectas en el pasado, indicaron que no hay prevista ninguna reunión de alto nivel para este fin de semana.
El desmentido iraní deja en el aire la credibilidad de las declaraciones de Trump, en un momento en que su Administración busca un éxito diplomático antes de las elecciones de medio mandato. La Unión Europea, por su parte, ha instado a ambas partes a la moderación y ha ofrecido su mediación, aunque Bruselas reconoce que las posiciones siguen muy alejadas.




