El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abás Aragchi, ha asegurado que el acuerdo final con Estados Unidos «aún no está listo», desmintiendo las versiones procedentes de Washington que daban por cerradas las negociaciones para un cese de hostilidades. La declaración, recogida por medios iraníes este viernes 12 de junio de 2026, subraya la persistencia de desacuerdos entre ambas capitales.
La afirmación del canciller iraní supone un revés a las expectativas generadas en círculos diplomáticos estadounidenses, que en las últimas semanas habían apuntado a un principio de entendimiento en temas clave como el programa nuclear iraní o el conflicto en Oriente Medio. Sin embargo, Aragchi ha sido tajante: «A pesar de los dichos de Washington, aún no se ha logrado un entendimiento para el cese de hostilidades entre Teherán y la nación norteamericana», según declaró el jefe de la diplomacia iraní.
Negociaciones sin avances
Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos, mediadas en parte por actores regionales e internacionales, llevan meses desarrollándose en un clima de desconfianza mutua. Teherán ha insistido en que cualquier acuerdo debe garantizar el respeto a su soberanía y el levantamiento total de las sanciones económicas, mientras que Washington exige verificaciones estrictas y límites a las capacidades nucleares iraníes.
La declaración de Aragchi llega en un momento en que la administración estadounidense había elevado el tono optimista sobre una posible tregua. Fuentes diplomáticas consultadas por la agencia iraní IRNA señalaron que «las diferencias siguen siendo profundas en varios capítulos«, sin precisar cuáles. El canciller iraní no ofreció detalles sobre cuándo podrían reanudarse los contactos ni sobre la posibilidad de una nueva ronda de conversaciones.
El acuerdo final con EEUU aún no está listo. A pesar de los dichos de Washington, aún no se ha logrado un entendimiento para el cese de hostilidades.
Impacto regional
La falta de acuerdo mantiene en vilo a los actores regionales, especialmente a los países del Golfo Pérsico e Israel, que observan con recelo cualquier acercamiento entre Teherán y Washington. La tensión en Oriente Medio se ha mantenido elevada durante el último año, con enfrentamientos indirectos y ataques atribuidos a grupos cercanos a Irán. La posibilidad de una escalada militar sigue latente si fracasan las vías diplomáticas. Estados Unidos, por su parte, no ha emitido una respuesta oficial a las declaraciones del canciller iraní hasta el cierre de esta edición.




