El líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtabá Jameneí, ha declarado este miércoles que los países de Oriente Medio ya no servirán como escudo protector para Estados Unidos. El mensaje, difundido con motivo del inicio del hach, la peregrinación anual a La Meca, refuerza la postura de confrontación de Teherán hacia Washington en un contexto de tensión regional creciente.
Los territorios de Oriente Medio ya no serán escudos para EE.UU.
La declaración, recogida por medios iraníes, no incluyó detalles específicos sobre acciones concretas, pero se enmarca en la retórica habitual del régimen iraní que busca proyectar una imagen de fortaleza frente a la presencia militar estadounidense en la región. Jameneí, que asumió el liderazgo supremo tras la muerte de su predecesor, ha mantenido una línea dura contra Israel y sus aliados occidentales.
El mensaje llega en un momento de elevada tensión en Oriente Medio, con enfrentamientos entre fuerzas respaldadas por Irán y Estados Unidos en varios puntos del arco chií, y en medio de las negociaciones indirectas sobre el programa nuclear iraní. La afirmación del líder supremo sugiere que Irán intensificará sus esfuerzos para expulsar la influencia estadounidense de la región, aunque expertos señalan que la capacidad real de Teherán para lograrlo es limitada sin un conflicto abierto.
Desde la retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán y la reducción de su presencia en Irak, Irán ha buscado llenar el vacío de poder, apoyando a milicias aliadas que han atacado bases con personal estadounidense. Sin embargo, Washington mantiene bases clave en países del Golfo y cuenta con una importante capacidad de proyección militar en la zona.




