El régimen iraní ha anunciado que Rusia y China disfrutarán condiciones especiales para el paso por el estrecho de Ormuz, en una decisión que refuerza la alianza entre Teherán, Pekín y Moscú. Así lo declaró este sábado Ebrahim Azizi, presidente del comité de seguridad nacional del Parlamento iraní, en declaraciones a la agencia Sputnik.
El anuncio se produce en un contexto de máxima tensión en la región. El mismo día, los máximos responsables del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y la Organización Mundial del Comercio (OMC) emitieron un comunicado conjunto advirtiendo de que una crisis persistente en Ormuz amenaza las economías del hemisferio norte.
Rusia y China disfrutarán condiciones especiales para el paso por el Estrecho de Ormuz.
El estrecho, por el que transita aproximadamente el 20% del consumo mundial de petróleo, es un punto crítico para la seguridad energética global. La medida iraní supone un trato diferenciado para sus dos principales socios estratégicos, mientras que los países occidentales —especialmente europeos y Estados Unidos— quedan fuera de las ventajas anunciadas.
Alerta de las instituciones financieras internacionales
Los directores del FMI, Banco Mundial, AIE y OMC consideran que la inestabilidad en la zona podría desencadenar una escalada en los precios del crudo y una interrupción de las cadenas de suministro que golpearía con especial dureza a las naciones del norte global, dependientes de las importaciones energéticas que atraviesan el estrecho.
Irán, que controla el acceso al golfo Pérsico desde Ormuz, ha intensificado en las últimas semanas las restricciones a la navegación como parte de su estrategia de presión sobre Occidente. La concesión de condiciones preferentes a Rusia y China subraya la consolidación del eje euroasiático frente al bloque atlántico, en un movimiento que busca reordenar las rutas energéticas mundiales.




