El Gobierno iraní ha manifestado que no retomará las conversaciones con Estados Unidos mientras Washington no modifique su enfoque, según informó este sábado la agencia Fars citando una fuente cercana al equipo negociador de Teherán. La decisión, comunicada el 11 de julio de 2026, supone un estancamiento en las relaciones bilaterales en un contexto de tensiones por el programa nuclear iraní y las sanciones económicas.

Un nuevo impasse diplomático

La negativa iraní se produce tras meses de contactos indirectos y mediación internacional para intentar reactivar el acuerdo nuclear de 2015, del que Estados Unidos se retiró unilateralmente en 2018. Irán condiciona cualquier negociación a un cambio de postura sustancial por parte de Washington, sin que por el momento se hayan especificado medidas concretas que el régimen persa exige.

La fuente citada por Fars, sin identificar, señaló que

Irán no planea negociar con EE.UU. hasta que cambie su enfoque

. La declaración no descarta futuros contactos, pero fija una condición previa que, a la luz de las posiciones públicas de ambas partes, parece difícil de cumplir a corto plazo.

Implicaciones regionales

La postura iraní llega en un momento de alta tensión en Oriente Próximo, con incidentes en el golfo Pérsico y enfrentamientos entre las milicias respaldadas por Teherán y las fuerzas estadounidenses desplegadas en la región. El rechazo a negociar podría endurecer la posición de Washington y sus aliados, que han reiterado su voluntad de explorar una solución diplomática, aunque sin ofrecer concesiones significativas.