Irán ha anunciado que asumirá la administración del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el transporte mundial de petróleo, en el marco de las negociaciones nucleares con Estados Unidos. Además, Teherán asegura que Washington ha acordado liberar de forma inmediata 12.000 millones de dólares de fondos iraníes congelados, según declaraciones de las autoridades iraníes recogidas este martes.

El anuncio fue realizado por el negociador jefe iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, tras las primeras conversaciones mantenidas en Suiza con la delegación estadounidense. Ghalibaf afirmó que el estrecho de Ormuz quedará bajo control de Teherán una vez concluya la guerra en la región, aunque no precisó el alcance ni los plazos de esa administración. Por su parte, el viceministro de Exteriores, Kazem Gharibabadi, confirmó la liberación de los fondos, que estaban retenidos en bancos extranjeros debido a las sanciones impuestas por el programa nuclear iraní.

Avances en el diálogo nuclear

Las declaraciones se producen en un contexto de avances en el diálogo entre Irán y Estados Unidos para alcanzar un acuerdo duradero sobre el programa nuclear iraní. Según fuentes oficiales iraníes, las partes han acordado la creación de grupos de trabajo dedicados a abordar tanto el dossier atómico como el levantamiento de sanciones. La liberación de los 12.000 millones de dólares representa una señal de distensión por parte de Washington, aunque la administración estadounidense no ha confirmado oficialmente el desembolso.

Teherán ha dejado claro que la voluntad de Irán se impondrá en el estrecho de Ormuz una vez concluya el conflicto.

El estrecho de Ormuz, situado entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán, es un paso obligado para aproximadamente el 20% del crudo y productos derivados que se comercializan a nivel global. Cualquier cambio en su régimen de navegación tiene implicaciones directas para la seguridad energética de Europa, incluida España, y para la estabilidad de los precios del petróleo. La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de las negociaciones, dado que un eventual control iraní de la vía marítima podría alterar los equilibrios estratégicos en Oriente Próximo.

Mientras tanto, las conversaciones en Suiza continúan, con la expectativa de que los grupos de trabajo presenten propuestas concretas en las próximas semanas. La Casa Blanca no ha hecho comentarios oficiales sobre las afirmaciones iraníes.