Irán ha lanzado una advertencia directa a Israel: cualquier ataque israelí contra Líbano desencadenará una represalia iraní contra Emiratos Árabes Unidos. La amenaza, comunicada por canales diplomáticos según fuentes próximas al Gobierno iraní, amplía el radio del conflicto regional al Golfo Pérsico en un momento de máxima fragilidad del alto el fuego entre Washington y Teherán.
Un equilibrio precario en el Golfo
A pesar de los avances hacia un memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán, el Golfo Pérsico sigue siendo un escenario volátil. En las últimas 24 horas se han producido varios intercambios de fuego entre fuerzas estadounidenses e iraníes en la región, que podrían haber causado la muerte de hasta cuatro miembros del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC).
Según responsables de ambas partes citados por fuentes diplomáticas, estos incidentes se consideran por debajo del umbral que rompería la tregua, pero ponen de manifiesto la fragilidad del acuerdo y el peligro constante de una escalada.
La sombra de Israel sobre la tregua
Sin embargo, en los últimos días no ha sido el Golfo, sino la posible negativa de Israel a adherirse plenamente al alto el fuego regional y detener sus bombardeos sobre Líbano lo que ha emergido como la mayor amenaza al acuerdo. La advertencia iraní subraya que cualquier escalada israelí contra territorio libanés sería respondida con un ataque contra los Emiratos Árabes Unidos, país que normalizó relaciones con Israel en 2020 mediante los Acuerdos de Abraham.
La amenaza sitúa a los Emiratos en el centro de un posible conflicto regional, y deja en evidencia la compleja red de alianzas y enemistades que atraviesa Oriente Próximo.




