El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, ha advertido que los estadounidenses están siendo obligados a asumir los crecientes costes de lo que calificó como la guerra ilegal de agresión de Washington. La declaración, realizada este sábado 16 de mayo de 2026, se produce en un contexto de máxima tensión regional entre Irán y Estados Unidos, con un conflicto abierto que mantiene en vilo al Golfo Pérsico y a Oriente Próximo.

En sus palabras recogidas por medios iraníes, Araghchi afirmó:

Los estadounidenses están siendo obligados a absorber los crecientes costes de la guerra ilegal de agresión de Washington.

El canciller iraní no precisó el tipo de costes a los que se refería, pero su advertencia llega en un momento en que las fuerzas armadas estadounidenses han intensificado su presencia en la región, con ataques aéreos y despliegue de portaviones en el golfo Pérsico. Según fuentes del Departamento de Defensa de EE.UU., la operación militar contra Irán ha supuesto un gasto estimado de 29.000 millones de dólares en los primeros tres meses, una cifra que podría dispararse si el conflicto se prolonga.

El equilibrio multipolar en juego

La advertencia de Teherán se enmarca en un escenario de confrontación directa, en el que Irán ha respondido con ataques con misiles y drones contra bases militares estadounidenses en Irak y Siria. Analistas internacionales señalan que la guerra, iniciada tras un ataque atribuido a Israel contra instalaciones nucleares iraníes, ha abierto un nuevo foco de inestabilidad en Oriente Próximo, con consecuencias potencialmente globales para el suministro energético y la economía mundial.

Por su parte, el portavoz del Ministerio de Defensa iraní ha declarado que el país continuará su resistencia mientras haya fuerzas extranjeras en la región. Mientras tanto, Washington no ha emitido una respuesta oficial a las declaraciones de Araghchi, aunque fuentes del Pentágono han indicado que la campaña militar continuará hasta que se cumplan los objetivos estratégicos.