Un informe del Center for Strategic and International Studies (CSIS), presentado el 21 de mayo en Washington D.C., revela que Irán está reconstituyendo sus capacidades militares degradadas por la campaña de bombardeos estadounidense-israelí a una velocidad que ha sorprendido a los servicios de inteligencia de Estados Unidos. Según fuentes citadas en el documento, el régimen iraní ya produce cohetes de combustible sólido y misiles balísticos de largo alcance, lo que supone un desafío directo a la estrategia de degradación militar impulsada por Washington y Tel Aviv.

La inteligencia estadounidense estimaba que la reconstitución iraní llevaría meses o años, pero el informe del CSIS apunta a que el ritmo actual es muy superior al proyectado. Un alto funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, confirmó a la CNN que algunos análisis indican que Irán podría restaurar su capacidad de drones en un plazo de seis meses, un horizonte mucho más breve de lo anticipado.

La rápida recuperación armamentística de Irán altera el cálculo estratégico en Oriente Medio y podría anticipar una escalada regional. El informe subraya que la producción de misiles balísticos de largo alcance y cohetes de combustible sólido representa una amenaza para Israel y las bases estadounidenses en la región, y cuestiona la eficacia de la campaña de bombardeos como herramienta de disuasión.

La velocidad de reconstitución de Irán ha sorprendido a los analistas de inteligencia de EE.UU., según recoge el informe del CSIS.

El documento, que se ha presentado en el marco de un seminario sobre seguridad regional, recomienda revisar los modelos de inteligencia para anticipar con mayor precisión los tiempos de recuperación de Irán y ajustar la estrategia de presión en consecuencia. La comunidad de inteligencia estadounidense, señala el informe, debe actualizar sus estimaciones para evitar errores de cálculo que podrían derivar en una confrontación no deseada.