El primer Airbus A330MRTT destinado a la Real Fuerza Aérea Canadiense avanza en su proceso de conversión en las instalaciones de la compañía en Getafe (Madrid). La empresa publicó este miércoles imágenes y detalles sobre los trabajos de preparación del aparato, que forma parte del programa de reabastecimiento en vuelo del país norteamericano.

La flota canadiense, que encargó varios ejemplares del modelo de reabastecimiento y transporte, está siendo modificada en el centro de conversión de Airbus en la Comunidad de Madrid. Aunque la compañía no ha precisado el número exacto de unidades contratadas ni los plazos de entrega, las fotografías difundidas muestran el fuselaje del avión en distintas fases de integración de los sistemas de repostaje.

Un programa clave para la defensa canadiense

El A330MRTT, basado en el avión comercial A330-200, es un cisterna polivalente que permite el reabastecimiento en vuelo de otros aviones militares y el transporte de tropas y carga. Canadá seleccionó este modelo en 2023 para reemplazar sus obsoletos CC-150 Polaris, en un contrato valorado en varios cientos de millones de dólares canadienses. Airbus actúa como contratista principal e integrador de sistemas en su planta de Getafe, uno de los centros de excelencia mundial para la conversión de este tipo de aeronaves.

El programa canadiense representa un impulso significativo para la industria aeronáutica española, ya que Getafe se encarga de las modificaciones estructurales y la instalación de los equipos de repostaje. Las tareas incluyen la instalación de las mangueras de combustible, los sistemas de control y la adaptación de la cabina de vuelo para operaciones militares. Según fuentes de Airbus, los trabajos avanzan según lo previsto y se espera que el primer avión complete las pruebas en vuelo a lo largo del próximo año.

La Real Fuerza Aérea Canadiense operará los A330MRTT en misiones de reabastecimiento táctico y estratégico, así como en operaciones de evacuación médica y transporte de personal. La flota actual de Canadá, compuesta por los Polaris, acumula más de tres décadas de servicio y ha sido sometida a constantes prórrogas de vida operativa.