La moneda de Indonesia, la rupia, ha caído este lunes hasta las 18.155 unidades por dólar, su nivel más bajo desde que hay registros, superando el umbral psicológico que dispara las alarmas sobre la estabilidad social y política del país. El desplome, que recuerda al de la crisis financiera asiática de 1997-1998, pone una presión creciente sobre el presidente Prabowo Subianto, en el poder desde 2024.

Según datos del mercado cambiario indonesio, la depreciación supera ya el 10% en lo que va de 2026, lastrada por la fortaleza global del dólar, la salida de capitales extranjeros y los desequilibrios fiscales internos. El banco central indonesio ha intervenido en los mercados sin lograr contener la caída, según informaron fuentes oficiales citadas por la agencia local Antara.

El fantasma de 1998

El anterior mínimo histórico se había registrado durante la crisis asiática, que derribó al régimen de Suharto tras tres décadas en el poder. Ahora, analistas indonesios advierten de que la situación podría desencadenar una crisis política si el Gobierno no logra estabilizar la moneda y contener la inflación importada, que ya afecta al precio de los alimentos y la energía.

El ejecutivo de Prabowo ha tratado de calmar los ánimos atribuyendo la depreciación a factores externos, pero la oposición y sectores empresariales reclaman medidas urgentes que incluyen desde un endurecimiento de la política monetaria hasta la renegociación de la deuda externa. Indonesia, miembro destacado de la ASEAN y del grupo BRICS, afronta además el reto de mantener su atractivo como destino de inversión en un entorno global adverso.

La rupia indonesia cotiza actualmente en el mercado interbancario en torno a las 18.200 unidades por dólar, con una tendencia que los operadores describen como “claramente bajista” mientras no se produzca un cambio de rumbo en la política económica del Gobierno.