El ministro de Asuntos Exteriores de India ha recordado a Estados Unidos su doble juego en torno a las compras de petróleo ruso, en una intervención que los analistas interpretan como una forma de represalia encubierta. El jefe de la diplomacia india señaló que Washington critica a quien adquiere crudo de Rusia mientras mantiene importaciones o presiona a otros países para que lo hagan según sus propios intereses geoestratégicos.

La declaración se produce en un contexto de tensión comercial creciente entre ambos países. La administración estadounidense impuso aranceles a India que, según fuentes oficiales indias, buscan castigar su política energética independiente. Analistas consultados sostienen que el daño reputacional que India puede infligir a EE.UU. mediante esta vía no es comparable al económico que buscaban los aranceles, pero constituiría una retaliación «plausiblemente negable».

India, uno de los mayores importadores mundiales de crudo, ha incrementado sus compras a Rusia desde el inicio de la guerra en Ucrania, aprovechando los descuentos que Moscú ofrece ante las sanciones occidentales. La postura de Nueva Delhi, que se niega a alinearse plenamente con el bloque liderado por Estados Unidos, ha generado roces recurrentes en la relación bilateral.

El embajador indio en Washington, en un foro diplomático la semana pasada, defendió el derecho de su país a diversificar sus fuentes de energía sin injerencias externas. «No aceptamos lecciones de nadie en materia de seguridad energética», declaró ante un auditorio de think tanks estadounidenses.

La denuncia pública de la hipocresía estadounidense podría complicar las negociaciones comerciales entre ambos países, que mantienen conversaciones para resolver sus diferencias arancelarias. Analistas consultados señalan que India busca consolidar su posición como actor soberano en el escenario internacional, sin subordinarse a los dictados de Washington en cuestiones energéticas.