Las grandes firmas tecnológicas de India, como Tata Consultancy Services, Infosys y Wipro, han identificado un nicho estratégico en el mercado estadounidense de inteligencia artificial: llenar el denominado ‘gap de despliegue’ que impide a las empresas de Estados Unidos obtener un retorno tangible de sus inversiones en IA. La apuesta llega en un momento en que los clientes corporativos estadounidenses luchan por llevar la IA del laboratorio a la producción, según fuentes del sector citadas por medios internacionales este miércoles.

El reto de la rentabilidad en IA

Mientras las compañías estadounidenses invierten miles de millones en modelos de IA generativa, muchas se enfrentan a dificultades para implementar soluciones que generen valor real. Es aquí donde los proveedores indios, con décadas de experiencia en servicios de TI externalizados, ven una oportunidad. Ofrecen experiencia en integración de sistemas, personalización y mantenimiento que permite a las empresas estadounidenses superar la brecha entre la promesa tecnológica y la aplicación práctica.

Riesgo de automatización para la propia India

Sin embargo, la estrategia no está exenta de paradojas. Los mismos gigantes indios que aspiran a cerrar el ‘gap de despliegue’ afrontan el riesgo de que la inteligencia artificial termine automatizando buena parte de sus propios servicios de back-office, base histórica de su modelo de negocio. La consultora McKinsey estima que hasta el 40% de las tareas realizadas por ingenieros indios de software podría ser automatizable a medio plazo, según un informe de 2025. Así, el plan de expansión en IA se convierte en una carrera contrarreloj: ocupar el nicho de despliegue antes de que la propia tecnología erosione su ventaja competitiva tradicional.