La Cámara de Representantes de Illinois ha aprobado el proyecto de ley de seguridad en inteligencia artificial más ambicioso del país, que impone requisitos obligatorios de verificación externa para empresas como OpenAI, Anthropic y Google. El texto, que el gobernador JB Pritzker ha anunciado que firmará, convierte a Illinois en el primer estado de Estados Unidos en exigir auditorías independientes para certificar que los modelos de IA cumplen con estándares de seguridad antes de su despliegue comercial.

Un marco regulatorio pionero

La denominada Illinois AI Safety Bill establece que las compañías que desarrollen sistemas de inteligencia artificial de alto riesgo deberán contratar a evaluadores externos acreditados para que certifiquen que los modelos no presentan sesgos discriminatorios, riesgos de seguridad o vulnerabilidades técnicas. La norma es la primera de su alcance en Estados Unidos y se presenta como alternativa a la falta de una ley federal integral sobre inteligencia artificial.

Según declaraciones de los promotores del proyecto recogidas por la prensa local, la ley busca «garantizar que la innovación tecnológica no se produzca a costa de la seguridad pública». El texto ha recibido el respaldo de organizaciones de derechos civiles y de consumidores, pero ha generado inquietud en el sector tecnológico, que advierte de un posible freno a la inversión y la competitividad.

Implicaciones para las grandes tecnológicas

Empresas como OpenAI, Anthropic y Google, con sedes o centros de operaciones en Illinois, serán las primeras afectadas por la nueva regulación. La ley exige que los procesos de verificación sean repetidos cada dos años y que los resultados se publiquen en un registro público. El incumplimiento podría acarrear sanciones económicas que, según fuentes legislativas, podrían alcanzar el 5% de los ingresos anuales de la compañía en el estado.

La aprobación de la ley se produce en un contexto de creciente presión regulatoria sobre la inteligencia artificial en Estados Unidos, donde el Congreso federal no ha logrado avanzar en una normativa común. Illinois se suma así a California y Nueva York, que también tramitan proyectos similares, aunque el texto de Illinois es considerado el más exigente hasta la fecha.

Es la primera vez que un estado estadounidense impone auditorías obligatorias e independientes para sistemas de IA de alto riesgo. El resto del país mira con atención el modelo de Illinois.