Un grupo de piratas informáticos no identificado ha llevado a cabo una campaña de ataques durante casi dos años contra instituciones educativas marítimas y entidades diplomáticas en Rusia. Según informes de seguridad, más de la mitad de los incidentes registrados en el último año se centraron en universidades navales y escuelas que forman personal para los sectores de transporte marítimo, vías navegables interiores y pesca del país.
La campaña, calificada como operación de espionaje persistente por analistas de ciberseguridad, habría tenido como objetivo la infraestructura marítima rusa, un sector estratégico para la economía y la defensa nacional. Los ataques se dirigieron tanto a centros educativos como a dependencias diplomáticas, lo que sugiere una motivación de reconocimiento estratégico.
Un patrón de ciberespionaje sostenido
Los investigadores detectaron que la mayoría de los ataques en el último año se concentraron en instituciones educativas, especialmente en las vinculadas al ámbito marítimo. Estas universidades forman a oficiales y técnicos para la flota mercante, la pesca y las vías navegables interiores rusas, sectores clave para la logística y el comercio del país.
El grupo atacante, cuya identidad y origen se desconocen, empleó tácticas de phishing dirigido y explotación de vulnerabilidades para infiltrarse en las redes de las víctimas. La campaña se prolongó durante casi dos años sin que se haya atribuido públicamente a ningún Estado o colectivo conocido.
El Kremlin, por su parte, ha reforzado la seguridad en sus infraestructuras críticas tras la oleada de ataques, aunque no se ha pronunciado oficialmente sobre el alcance de la intrusión.




