La industria del videojuego vive en 2026 una de las batallas más feroces por el control del fútbol virtual. Cuatro grandes actores compiten por hacerse con el dominio de un mercado que mueve miles de millones de euros, en un año marcado por la celebración del Mundial de 48 selecciones. La lucha refleja la intersección entre entretenimiento, propiedad intelectual y poder económico en un sector estratégico.

Las identidades de los contendientes no han sido confirmadas oficialmente, pero todo apunta a que EA Sports, Konami, la propia FIFA y un cuarto gigante —probablemente 2K Games— están librando una guerra por las licencias y la base de jugadores. EA, que durante años dominó con su serie FIFA, perdió la marca homónima tras la ruptura con el organismo rector en 2022 y lanzó EA Sports FC. Por su parte, Konami mantiene eFootball, mientras que FIFA busca lanzar su propio título, y 2K, conocido por NBA 2K, podría irrumpir con un juego de fútbol.

El año del Mundial es especialmente codiciado, ya que concentra la atención global y las ventas de videojuegos deportivos alcanzan su pico. Según fuentes del sector, las negociaciones por los derechos de imagen de ligas, clubes y jugadores se han intensificado en los últimos meses. La batalla no solo es económica: también es cultural, pues el fútbol virtual cuenta con una comunidad de millones de aficionados en todo el mundo.

La ruptura entre EA Sports y la FIFA en 2022, que puso fin a una alianza de casi tres décadas, abrió una brecha en el mercado que otros han aprovechado. Mientras EA apostó por EA Sports FC, la FIFA anunció sus planes de desarrollar un videojuego propio, aunque sin fecha de lanzamiento confirmada. Konami, que tuvo su auge en los años 2000 con Pro Evolution Soccer, busca recuperar terreno con eFootball, un título gratuito que ha ido mejorando sus contenidos. Y 2K, propiedad de Take-Two Interactive, cuenta con la experiencia de sus franquicias deportivas para plantar batalla en el fútbol, un género que nunca ha explorado a fondo.

El contexto del Mundial de 2026, que por primera vez reúne a 48 selecciones y se celebra en Estados Unidos, Canadá y México, añade un factor de visibilidad global. Según analistas del sector, el mercado de videojuegos deportivos podría superar los 5.000 millones de dólares (unos 4.600 millones de euros) en ingresos globales este año, con el fútbol como categoría principal. Las licencias de ligas como la Premier League, LaLiga o la MLS son activos clave que los gigantes negocian en secreto.

La batalla no se limita a las consolas. El creciente peso de los juegos para móviles y plataformas de streaming como Xbox Cloud Gaming o GeForce Now amplía el campo de juego. Títulos como FIFA Mobile o eFootball ya cuentan con millones de descargas, y la integración de modos multijugador en línea y torneos con premios económicos atrae a una generación más joven. La guerra del fútbol virtual, pues, se libra en múltiples frentes, y el ganador podría redefinir el entretenimiento deportivo durante la próxima década.