Google y Samsung han presentado en el evento Google I/O, celebrado el 19 de mayo de 2026, las primeras gafas inteligentes basadas en la plataforma Android XR. Los dispositivos, desarrollados en colaboración con las firmas Warby Parker y Gentle Monster, suponen el primer avance tangible de la apuesta de ambos gigantes tecnológicos por la realidad aumentada como interfaz de computación de próxima generación.

Prototipos y diseño

Las gafas, de las que se han mostrado prototipos funcionales en el evento, integran la plataforma Android XR diseñada conjuntamente por Google y Samsung. Según fuentes de la compañía, el sistema operativo está optimizado para ofrecer experiencias de realidad mixta sin necesidad de cables ni dispositivos externos, compitiendo directamente con productos como los Apple Vision Pro o las Meta Quest.

Warby Parker, conocida por su modelo directo al consumidor en gafas graduadas, ha mostrado un diseño que integra la tecnología sin sacrificar la estética. Por su parte, Gentle Monster, firma surcoreana de gafas de lujo, ha presentado un modelo más estilizado, dirigido a un público fashion. Ambas versiones incluyen pantallas transparentes, cámaras integradas y altavoces, y permiten realizar tareas como navegación, mensajería y visualización de contenidos mediante gestos y comandos de voz.

Hoja de ruta y contexto

Google ha confirmado que las gafas llegarán al mercado en 2027, aunque no ha precisado precios ni disponibilidad geográfica. La compañía californiana, que ya había intentado irrumpir en el sector con las extintas Google Glass, busca ahora reposicionarse en el emergente mercado de la realidad aumentada, considerado por los analistas como el siguiente gran campo de batalla tecnológico tras los teléfonos inteligentes.

El anuncio se produce en un momento en que la adopción de gafas inteligentes sigue siendo marginal, lastrada por el elevado coste, la autonomía limitada y la escasa oferta de aplicaciones. Sin embargo, la alianza con socios comerciales de renombre como Warby Parker y Gentle Monster podría facilitar la entrada en el mercado masivo, al ofrecer diseños que se asemejan a las gafas convencionales.