Google ha presentado este viernes su apelación formal contra el fallo judicial que en agosto de 2024 lo declaró monopolista ilegal en el mercado de búsquedas en línea. El escrito, registrado ante la Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia, sostiene que la decisión del juez Amit Mehta «atropelló» las salvaguardas legales y que el dominio de Google se debe a la calidad de su producto, no a prácticas anticompetitivas.

«Google ganó el negocio de búsqueda porque es mejor», afirma la compañía en su escrito de apelación. La empresa, que controla aproximadamente el 90% del mercado de búsquedas en Estados Unidos, lleva años defendiéndose de las acusaciones del Departamento de Justicia, que presentó la demanda antimonopolio en 2020.

El argumento de Google

El gigante tecnológico alega que el tribunal de primera instancia aplicó un criterio excesivamente restrictivo al evaluar sus acuerdos de distribución, como el pacto con Apple para ser el motor de búsqueda predeterminado en el navegador Safari. Según Google, estos acuerdos son prácticas comerciales habituales y no constituyen una barrera ilegal para la competencia. «Los consumidores eligen Google porque es superior, no porque estén atrapados sin alternativa», sostiene la compañía.

El fallo original de Mehta, emitido en agosto de 2024, concluyó que Google violó la Sección 2 de la Sherman Antitrust Act al mantener un monopolio mediante acuerdos exclusivos que excluían a rivales como Bing o DuckDuckGo. Como remedio, el Departamento de Justicia ha propuesto medidas que van desde la prohibición de estos acuerdos hasta la posible escisión del negocio de búsqueda, aunque el proceso de remedios sigue en curso.

Implicaciones más allá de la búsqueda

La apelación de Google no solo afecta al mercado de búsquedas, sino que tiene repercusiones globales sobre la regulación de la publicidad digital y el desarrollo de la inteligencia artificial. El caso, considerado el mayor desafío antimonopolio a una empresa tecnológica desde el juicio contra Microsoft a finales de los 90, podría sentar precedentes sobre cómo se aplican las leyes de competencia a los mercados digitales en Estados Unidos y en otras jurisdicciones, incluyendo la Unión Europea.

La vista oral ante la Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia podría celebrarse en los próximos meses. Mientras tanto, Google sigue operando bajo el escrutinio de los reguladores, que ya han abierto frentes similares contra otras grandes tecnológicas como Apple, Amazon y Meta.

Google ganó el negocio de búsqueda porque es mejor, afirmó la empresa en su escrito de apelación.