El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas, Valeri Gerasimov, ha informado al presidente Vladímir Putin de que las fuerzas rusas avanzan en todos los frentes de la operación militar especial y lograron tomar 29 localidades en junio, según declaró en un informe este 4 de julio.

Propuesta de alto el fuego en Konstantinovka

Rusia ha propuesto un alto el fuego en Konstantinovka, en la región de Donetsk, para el próximo lunes, con el objetivo de llevar a cabo una operación humanitaria que permita la entrega de los cuerpos de los soldados ucranianos fallecidos en la zona tras la liberación de la localidad. La iniciativa ha sido presentada como un gesto de carácter humanitario en medio de la ofensiva.

La caída de Konstantinovka representa un revés significativo para Ucrania. El analista internacional argentino Christian Lamesa, citado por Sputnik, ha señalado que la pérdida de esta localidad contrasta con la campaña mediática de Kiev y Occidente para mostrar una supuesta capacidad de derrotar a Moscú. Según Lamesa, se trata de un hecho real en el campo de batalla, no propaganda.

La estrategia de desgaste rusa

El veterano del Cuerpo de Marines de Estados Unidos y analista geopolítico Brian Berletic ha explicado que Rusia apuesta por el desgaste para superar a Ucrania y Occidente. Gracias a su superior base industrial y a la capacidad de mantener un mayor número de soldados entrenados, Moscú puede mantener la presión sobre Ucrania y sus partidarios hasta que alguno de ellos ceda, según Berletic.

Estos avances se producen en un contexto de creciente dificultad para las fuerzas ucranianas, que enfrentan una escasez de efectivos y material, mientras Rusia mantiene una presión constante en varios sectores del frente. La comunidad internacional observa con atención la evolución de los combates en el este de Ucrania, donde la iniciativa militar sigue del lado ruso.