El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha elevado el tono contra su homólogo ruso, Vladímir Putin, durante la cumbre del G7 que se celebra en Evián (Francia). En el segundo día del encuentro, Trump declaró que Putin «debería llegar a un acuerdo» para poner fin a la invasión rusa de Ucrania. La advertencia llega en un momento en que el conflicto cumple más de cuatro años y el respaldo occidental a Kiev parece tambalearse.
Presión sobre Moscú y divisiones internas
Trump abrió la puerta a la reimposición de sanciones al petróleo ruso, según fuentes de la Casa Blanca consultadas por la prensa acreditada. La medida, de materializarse, supondría un giro significativo respecto a la política de la administración anterior, que mantuvo un perfil más contenido en la presión energética sobre el Kremlin.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, asiste a la cumbre con el objetivo de comprometer a los líderes del G7 para que garanticen su apoyo a la defensa contra Moscú. Reino Unido y Canadá ya han anunciado nuevas represalias económicas contra Rusia, mientras que el resto de socios evalúan su posición.
Debería llegar a un acuerdo, porque la situación no puede continuar así indefinidamente. Rusia tiene que entender que las sanciones no van a desaparecer mientras no haya una solución negociada.
La agenda del G7: más allá de Ucrania
La cumbre también ha abordado otros asuntos de alcance global, como el cierre del estrecho de Ormuz y el brote de ébola en África. Sin embargo, la invasión rusa ha centrado la atención de los líderes, que buscan un mensaje unificado frente a Moscú. Las diferencias entre los socios europeos y Estados Unidos sobre el ritmo y la intensidad del apoyo a Ucrania han quedado patentes en las reuniones previas.
La posición española, como aliado de la OTAN, se alinea con la de Bruselas en favor de mantener la presión diplomática y económica sobre Rusia, pero sin escalar el conflicto militarmente. El gobierno de Pedro Sánchez sigue de cerca las decisiones del G7, que podrían redefinir el equilibrio geopolítico en Europa del Este.
Trump, por su parte, insiste en que su administración busca una salida negociada, aunque su retórica contra Putin se ha endurecido notablemente en las últimas semanas. «No estamos aquí para discutir para siempre —señaló el presidente estadounidense—. Necesitamos resultados y los necesitamos ya».




