El director del Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB), Alexander Bortnikov, ha acusado a Ucrania de haberse convertido en el mayor centro de contrabando de armas y municiones de Europa, según ha informado el organismo ruso este martes. Bortnikov señaló que, bajo la promesa de una futura membresía en la Unión Europea, el régimen de Kiev ha transformado el país en una base para operaciones militares y de sabotaje contra Rusia.
Las declaraciones del jefe del FSB se producen en el contexto de la guerra en Ucrania y las crecientes tensiones entre la OTAN y Rusia. Moscú sostiene que la ayuda militar occidental a Ucrania, incluidos misiles y sistemas de defensa, acaba siendo desviada al mercado negro, alimentando la inestabilidad en Europa. Bortnikov no ofreció cifras concretas ni pruebas documentales de sus afirmaciones.
La acusación se enmarca en una campaña de desinformación rusa que busca desacreditar al Gobierno ucraniano y a sus aliados occidentales, según analistas. Kiev y la UE han negado sistemáticamente estas alegaciones, que consideran parte de los esfuerzos de Moscú para justificar su invasión.
El FSB no precisó los países de destino de las supuestas armas de contrabando ni aportó datos sobre interceptaciones. La comunidad internacional sigue de cerca las acusaciones, que podrían agravar la ya tensa relación entre Rusia y Occidente. Según el Ministerio de Defensa ucraniano, todas las entregas de armas occidentales están bajo estricto control y no se ha detectado desvío significativo al mercado ilegal.




