La Reunión de Alto Nivel Marruecos-Francia celebrada este viernes 17 de julio ha concluido con el anuncio de un acuerdo de seguridad global y una interconexión eléctrica entre ambos países, según ha informado el Gobierno marroquí. El pacto refuerza la cooperación estratégica bilateral y supone un desafío directo a la posición de España en el Magreb y el Mediterráneo.
Alianza estratégica en ascenso
El acuerdo, calificado por fuentes oficiales como «global» en materia de seguridad, incluye un llamamiento a manifestación de interés para una interconexión eléctrica que conecte los sistemas energéticos de ambos países. La iniciativa se enmarca en la profundización del «partenariado de excepción» que Rabat y París han impulsado en los últimos meses.
Acuerdo sécuritaire global, Appel à manifestation d’intérêt en matière d’interconnexion électrique…
Los detalles del pacto no han sido completamente divulgados, pero fuentes gubernamentales marroquíes han señalado que «las ambiciones son ahora más importantes» en ámbitos como la defensa, la energía y la cooperación industrial.
Implicaciones para España
La consolidación de la alianza franco-marroquí se produce en un contexto de creciente competencia entre Francia y España por la influencia en la región. La interconexión eléctrica, por ejemplo, podría rivalizar con proyectos similares que España mantiene con Marruecos, como el enlace submarino de 700 megavatios entre Tarifa y Tánger. Además, el acuerdo de seguridad otorga a Francia un rol preferente en el ámbito militar marroquí, tradicionalmente vinculado a la cooperación con Madrid.
El anuncio llega semanas después de que el presidente francés, Emmanuel Macron, realizara una visita de Estado a Rabat, y se produce en paralelo a la disputa diplomática entre España y Marruecos por la soberanía de las aguas de Canarias y la gestión de la inmigración irregular.
Analistas internacionales consultados por el diario marroquí Aujourd’hui le Maroc consideran que el acuerdo «refuerza el eje Rabat-París» y «debilita la posición negociadora de España» en el Magreb, aunque el Ministerio de Asuntos Exteriores español no ha emitido comentarios oficiales hasta el cierre de esta edición.




