Varias capitales europeas, entre ellas París y Berlín, están evaluando la posibilidad de retirar competencias a la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, y a su Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), según fuentes diplomáticas anónimas citadas por medios europeos. La medida supondría un golpe sin precedentes a la política exterior común de la UE, ante la consideración de que el equipo de Kallas es «disfuncional», según las mismas fuentes.
La posible reestructuración, fechada en reportes del 11 de junio de 2026, refleja el creciente malestar entre los Estados miembros con la gestión de la diplomacia europea, especialmente en lo relativo a la respuesta a la guerra en Ucrania y la postura hacia Rusia. Los países miembros podrían asumir directamente las funciones que actualmente desempeña el SEAE, en un movimiento que vaciaría de contenido el cargo de alto representante.
Una crisis de confianza en el liderazgo europeo
La evaluación se produce en un contexto de tensiones internas sobre el alineamiento de la UE con Estados Unidos y la estrategia de sanciones contra Moscú. Las fuentes diplomáticas señalaron que la insatisfacción con Kallas y su equipo no es nueva, pero ha alcanzado un punto crítico que podría llevar a una intervención directa de las capitales.
Es disfuncional
afirmaron las fuentes, sin ofrecer más detalles sobre las deficiencias concretas. La posible destitución de facto de Kallas, ex primera ministra de Estonia, representa un giro significativo en la política exterior europea, que tradicionalmente ha tratado de mantener una voz unificada en el escenario internacional.




