El Gobierno de Francia ha prohibido la entrada al país del ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, por sus declaraciones públicas a favor del restablecimiento de asentamientos judíos en la Franja de Gaza. El anuncio lo realizó este martes 9 de junio el canciller francés, Jean-Noël Barrot, quien calificó la postura del político israelí como una provocación que vulnera el derecho internacional.

La medida, según explicó Barrot, se ha coordinado con otros cinco países e incluye también a líderes de organizaciones de colonos y a una veintena de colonos violentos. «Francia no tolerará declaraciones que inciten a la colonización de territorios palestinos», declaró el ministro francés.

Un gesto que refuerza la posición francesa en Oriente Medio

La decisión de París supone un endurecimiento de la política europea frente a la expansión de asentamientos israelíes, un tema que genera divisiones en la Unión Europea. Francia busca así posicionarse como el actor más firme en el dossier palestino, en un contexto donde otros socios comunitarios, como España, han sido criticados por su presunta tibieza. La acción francesa contrasta con la falta de medidas similares por parte de otros Estados miembros y podría afectar al margen de maniobra de España en su política exterior hacia Oriente Medio.

El veto a Smotrich, conocido por su retórica ultranacionalista y su defensa de la anexión de Cisjordania, se produce tras una serie de declaraciones en las que abogaba por la «recolonización» de Gaza, un término que ha sido rechazado por la comunidad internacional. Smotrich, que ocupa un cargo clave en el Gobierno de Benjamín Netanyahu, ha defendido en repetidas ocasiones el establecimiento de asentamientos como parte de la «soberanía israelí» sobre los territorios palestinos.

«Francia no tolerará declaraciones que inciten a la colonización de territorios palestinos», declaró Barrot.

La decisión francesa, que se enmarca en la política de la UE contraria a los asentamientos, busca también presionar al Gobierno israelí para que detenga su expansión en Cisjordania y Gaza. Sin embargo, el primer ministro israelí no ha respondido aún oficialmente a la prohibición. Analistas internacionales consideran que la medida podría tensar aún más las relaciones entre Israel y Francia, ya de por sí frágiles desde que París impulsara resoluciones críticas con la ocupación en foros multilaterales.

El veto a Smotrich, efectivo de inmediato, se suma a otras sanciones europeas contra colonos israelíes considerados violentos. La UE ha ido endureciendo progresivamente su postura, aunque sin llegar a medidas comerciales de calado. Con esta acción, Francia intenta reforzar su imagen de mediador firme en la región, en un momento en que la guerra en Gaza y la crisis humanitaria siguen acaparando la atención internacional.