El Gobierno francés ha impuesto restricciones a la participación israelí en la mayor feria de defensa de Europa, en un contexto de creciente tensión diplomática por las operaciones militares de Israel en el sur de Líbano. La decisión, comunicada a los organizadores el pasado lunes, limita la exhibición de material militar y la presencia de altos cargos israelíes en el evento, cuya edición de este año se celebra en las afueras de París.
Fuentes del Ministerio de Defensa francés confirmaron que la medida responde a la preocupación por la escalada en la frontera libanesa, donde el Ejército israelí mantiene una ofensiva contra objetivos de Hezbolá. París, que ha mediado en varias ocasiones para evitar una guerra abierta, considera que la exhibición de armamento israelí en suelo francés podría interpretarse como un respaldo implícito a las operaciones.
La restricción afecta especialmente a los stands de empresas como Israel Aerospace Industries y Rafael Advanced Defense Systems, que tenían previsto mostrar sistemas de defensa aérea y drones. Además, se ha vetado la presencia del director general del Ministerio de Defensa israelí, Eyal Zamir, quien había confirmado su asistencia a la feria.
La decisión ha provocado malestar en Tel Aviv. Una fuente diplomática israelí calificó la medida de «injustificada» y aseguró que «daña la cooperación en seguridad entre dos aliados históricos». Francia, por su parte, defiende que la restricción es temporal y se limita a la duración de la feria, que concluye el próximo viernes.
La feria, conocida como Eurosatory, reúne a más de 1.800 expositores de 60 países y es considerada la cita de referencia para la industria de defensa en Europa. La exclusión parcial de Israel marca un precedente en un evento que tradicionalmente ha servido de escaparate para la tecnología militar israelí, uno de los sectores más dinámicos de su economía.
La tensión entre Francia e Israel no es nueva. París ha criticado en repetidas ocasiones las incursiones israelíes en Líbano y la expansión de asentamientos en Cisjordania. En los últimos meses, el Elíseo ha endurecido su postura, llegando a votar a favor de resoluciones de la ONU que condenan las acciones israelíes. La restricción en Eurosatory es la última manifestación de un distanciamiento que preocupa a otros socios europeos.




