El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, ha advertido sobre el riesgo de injerencia extranjera en las próximas elecciones del país, señalando a Rusia e Israel como principales orígenes de las operaciones de desinformación. La alerta, lanzada el 12 de junio de 2026, se produce a diez meses de los comicios, en un contexto de creciente preocupación por la manipulación de los procesos democráticos.

Según declaró Lecornu, se han identificado varias operaciones en redes sociales que buscan desprestigiar a candidatos de la coalición Francia Insumisa mediante falsas acusaciones de violación, delitos contra menores o denuncias de posturas propalestinas. Las autoridades francesas han detectado patrones de coordinación que apuntan a actores vinculados al Kremlin y al gobierno israelí.

Hemos identificado operaciones que buscan desprestigiar a candidatos mediante falsas acusaciones, provenientes principalmente de Rusia e Israel.

La advertencia de Lecornu no es un caso aislado. En los últimos años, diversas democracias europeas han denunciado campañas de injerencia, especialmente por parte de Moscú, que utiliza tácticas híbridas para influir en la opinión pública. La mención de Israel como actor activo de desinformación supone un giro respecto al tradicional foco en Rusia.

El gobierno francés ha reforzado los mecanismos de vigilancia digital y colabora con plataformas tecnológicas para identificar y desmantelar estas operaciones antes de los comicios. La agencia nacional de ciberseguridad, ANSSI, ha emitido recomendaciones a los partidos políticos para proteger sus sistemas.

Para España, el caso francés es relevante: nuestro país también ha sido escenario de campañas de desinformación, especialmente vinculadas a actores marroquíes en el contexto del Sáhara Occidental. La alerta de Lecornu sirve como recordatorio de que la injerencia extranjera es una amenaza transversal que requiere una respuesta coordinada en la Unión Europea.