El ejército francés ha mostrado en imágenes oficiales un carro de combate Leclerc equipado con una jaula metálica en el techo, una solución de bajo coste contra drones que hasta hace poco era ridiculizada por los mandos militares, pero que ya utilizan tanto Rusia como Ucrania en sus blindados sobre el terreno.
Las fotografías, difundidas a través de redes oficiales del Ejército de Tierra francés este lunes, muestran el carro con una estructura de barras y malla metálica sobre la torreta, similar a las cages antídron instaladas por las fuerzas ucranianas y rusas en tanques como el T-72, el T-90 o incluso en vehículos de combate de infantería occidentales donados a Kiev.
De la burla a la necesidad
Durante los primeros meses de la guerra en Ucrania, las improvisadas protecciones con barras y redes —apodadas en redes sociales como cope cages o jaulas de la ignorancia— fueron objeto de burla entre analistas y personal militar por su supuesta ineficacia contra misiles antitanque. Sin embargo, la proliferación de drones kamikaze FPV y de pequeño tamaño ha obligado a replantear su utilidad, especialmente cuando impactan desde arriba contra las zonas más vulnerables del blindado.
Según explicaron fuentes castrenses francesas a la prensa especializada, la adaptación del Leclerc responde a la evidencia recogida en el campo de batalla ucraniano, donde estas estructuras han demostrado ser efectivas para desviar o detonar prematuramente municiones merodeadoras lanzadas desde cuadricópteros.
Una vez ridiculizadas como primitivas, las variantes de blindaje montadas en el techo han sido adoptadas tanto por fuerzas rusas como ucranianas a medida que se multiplican las amenazas de drones.
La decisión francesa confirma un giro en la doctrina de blindados occidentales. Hasta ahora, países como Estados Unidos, Reino Unido o Alemania habían rechazado este tipo de modificaciones por considerarlas improvisadas y poco profesionales. No obstante, el elevado número de bajas causadas por drones en Ucrania fuerza a revisar los criterios de protección.
La adaptación del Leclerc
No se han publicado detalles técnicos sobre el diseño concreto instalado en los Leclerc franceses, pero las imágenes sugieren una estructura modular atornillada a la torreta, que podría desmontarse en operaciones en las que no se prevea amenaza de drones. El ejército francés mantiene en servicio unos 200 carros Leclerc, un blindado de tercera generación que entró en servicio a principios de los años 90 y que ha sido objeto de sucesivas actualizaciones.
La tendencia se extiende a otros ejércitos. En las últimas semanas, la prensa especializada ha informado de que las fuerzas israelíes han comenzado a instalar jaulas similares en sus tanques Merkava durante operaciones en Gaza, donde los drones lanzagranadas y las cargas explosivas lanzadas desde drones comerciales se han convertido en una amenaza cotidiana.
El Ministerio de Defensa francés no ha confirmado si la jaula antídron forma parte de un programa oficial de modernización del Leclerc o si se trata de una prueba de concepto para futuros kits de protección. Según analistas militares, la guerra de Ucrania ha enterrado el desprecio por las soluciones rudimentarias cuando el coste de la tecnología rival es casi cero.



