El ministro francés de Justicia, Gérald Darmanin, ha propuesto reemplazar el acuerdo bilateral franco-argelino de 1968 —pilar de la inmigración entre ambos países— por un tratado de amistad que normalice las relaciones y actualice la cooperación migratoria. La declaración se produjo el 19 de mayo de 2026, a su regreso de una visita oficial a Argel, en una entrevista en el canal CNews.

Darmanin calificó el proyecto como su «sueño» y subrayó la necesidad de superar el marco actual, que data de la época de la descolonización. El acuerdo de 1968 otorga a los ciudadanos argelinos un estatus migratorio privilegiado en Francia en comparación con otros países del Magreb, un régimen que París considera obsoleto.

Debemos ser capaces de firmar un tratado de amistad entre Francia y Argelia, que sustituya al acuerdo de 1968 y abra una nueva etapa en nuestras relaciones bilaterales,

dijo el ministro, según recogieron medios franceses.

La propuesta llega en un momento de tensión migratoria en el Mediterráneo y con España como actor clave en la política europea hacia el Magreb. El actual acuerdo permite a los argelinos obtener permisos de residencia en Francia con menos requisitos que los aplicables a otros nacionales, lo que ha sido criticado por sectores de la derecha francesa. Darmanin, miembro del Gobierno de Emmanuel Macron, busca con esta iniciativa normalizar las relaciones bilaterales e incluir nuevas cláusulas sobre cooperación en materia de readmisiones y desarrollo conjunto.

La reacción desde Argelia no se ha hecho esperar: fuentes diplomáticas argelinas recordaron que el acuerdo de 1968 es un derecho adquirido y que cualquier modificación debe ser negociada. Por el momento, el Ejecutivo francés no ha fijado un calendario formal para la negociación del tratado.