Las crecientes divergencias entre Francia y Alemania en el desarrollo del programa conjunto MGCS (Main Ground Combat System) han llevado al Ejército francés a estudiar una solución interina nacional. Se trata del carro de combate CAPINT (CAPacité INTermédiaire), un vehículo que combina componentes ya existentes de la industria europea para ofrecer una alternativa de más rápida obtención que el futuro carro franco-alemán.
El CAPINT fue presentado en la feria Eurosatory 2026, donde pudo ser conocido por los asistentes. Según fuentes del sector, el blindado monta una barcaza de la familia Leopard, una torre derivada de la del Leclerc y el nuevo cañón ASCALON. Esta combinación permite a Francia mantener su capacidad de diseño de torretas y sistemas de armas mientras utiliza un tren de rodaje probado de origen alemán.
El programa MGCS, que debía materializar la cooperación bilateral en carros de combate de nueva generación, acumula años de desencuentros industriales y militares entre París y Berlín. Francia ha optado por trazar un plan B que garantice la renovación de sus unidades acorazadas sin depender exclusivamente del acuerdo germano.
El Ejército francés no ha precisado plazos de entrada en servicio ni volúmenes de adquisición para el CAPINT, pero su existencia pone presión sobre la negociación del MGCS. La solución interina, según fuentes del Ministerio de Defensa galo,
está diseñada para cubrir la brecha operativa hasta que se materialice un programa común o se decida una solución definitiva nacional
.
El desarrollo del CAPINT supone un movimiento significativo en la industria europea de blindados, ya que demuestra la voluntad de Francia de no quedar subordinada a los tiempos y requisitos alemanes en un programa clave para la defensa continental. La torre Leclerc y el cañón ASCALON representan la apuesta por mantener el saber hacer nacional en sistemas de tiro, mientras la barcaza Leopard garantiza movilidad y logística compartida con otros ejércitos europeos que ya operan la familia Leopard 2.




